Santo Domingo.-De cara al torneo electoral, que inicia de manera “oficial” a comienzos de octubre según el calendario de la Junta Central Electoral, se podría observar un crecimiento desproporcionado en las redes sociales de los candidatos que participarán en las elecciones municipales, congresuales y presidenciales con el objetivo de dar la imagen de una creciente popularidad en los medios digitales.

O abrir debates para crear tendencias con temas entre grupos de “supuestos” seguidores que en algunos casos ni siquiera existen o son pagados para animar los temas en las redes sociales.

También ha sido notorio el uso de informaciones falsas o manipuladas como parte de la estrategia de la campaña adelantada.

La parte inicial de la campaña adelanta ha sido matizada por el uso sistemático de informaciones falsas a través de las redes sociales para posicionar temas que afectan al adversario o sobredimensionar situaciones sociales o políticas.

En esa estrategia los bots juegan un papel importante, aunque hay una serie de figuras conocidas que empiezan a destacarse por el uso de informaciones falsas o manipuladas en sus cuentas personales.
Existen maneras de identificar bots o cuando una figura está “haciendo trampa” para abultar su cantidad de seguidores.

Las cuentas falsas
Santiago Infante, presidente de la empresa Botcity, explicó que lo primero es tener claro qué es una cuenta falsa, un bot y un troll y para qué sirven.

“En el mundo virtual y el físico se relacionan mucho en materia de automatización de procesos que tengan y se parezcan a la acción o respuesta humana, a esto se le denomina un bot. Estos en redes sociales son programas automatizados que simulan interacción humana”, explicó Infante.

Los “trolls” son cuentas falsas que se les asignan a un grupo de personas.
“Imagina un grupo de cinco personas y a cada persona se le asigna 10, 30 ó 40 cuentas, por ejemplo, en twitter, y entonces ese grupo se organiza en grupo de WhatsApp y se da una línea, se mandan mensajes pre-hechos, se les cambian pocas cosas y crea las denominadas tendencias”. explicó el técnico, quien señaló que en twitter es más difícil hacer esto automatizado.

Destacó que en la campaña política se utiliza este tipo de estrategias para que un tema esté en el medio o el candidato pueda salir dentro de las tendencias del momento.

El experto se expresó en estos términos partiendo de su experiencia, ya que trabaja en chatbots enfocado a WhatsApp, y estas restringe la promoción de un candidato electoral, “tienen políticas bien cerradas y si se hace es de una manera no oficial. Esto sería la diferencia, no sólo en Twitter, también en Instagram hay muchas cuentas falsas, se compran seguidores para abultarlos”, dijo.

Abultando sus redes
Cuando un político o candidato compra o abulta sus cuentas de redes sociales con seguidores puede dar la falsa imagen de popularidad en los medios digitales.

Busca crear una “percepción de fortaleza” frente al electorado potencial.
Parten del entendido de que la gente piensa o dice: “bueno hay algo ahí, pues tiene muchos seguidores y tratándose de política, algo tiene este candidato que puede hacer, algún tipo de influencia”.

Ahora bien, una forma de darse cuenta si una cuenta es real es entrar a sus publicaciones (los denominados post), analizar los comentarios y la interacción o los me gusta (los likes) de una cuenta que supuestamente tiene mucho seguidores.

Si tienes 1000 seguidores es probable que de esos cien te den un me gusta, si no hay esa proporción, algo está pasando, la cuenta no genera mucho enganche o con sus seguidores, eso suele pasar”.

Para saber si la cuenta es verdadera, el experto dijo que existe una forma y es entrar a sus seguidores y seguirlos, “de la cuenta falsa o un troll, si entras ahí te percatarás a qué cuenta es que entran, también su parecido a las otras, sólo que cambian foto, nombre, pero tienen mismos retuits, tweets y así se va en una cadena, porque esas cuentas falsas siguen una con otra para crear falsos seguidores y entonces juntas el número, y así se crea un mercado grande de cientos de cuentas falsas”.

La creación de cientos de cuentas falsas no está regulada, pero se estima que en un futuro será necesario hacerlo, especialmente por el desarrollo de la inteligencia artificial y los chatbot como el caso de ChatGPT, que interactúan como si fueran personas. Esto hace suponer que en un futuro deberá ser regulada la interacción de los bots.

Negocio de las granjas
Juan Matos, experto en ciberseguridad, sostuvo que, a veces el concepto bot y cuentas falsas se utilizan indistintamente pero no necesariamente una cuenta falsa es un bot. Aunque a veces hay comportamiento automatizado, muchas veces detrás de la cuentas falsas hay personas que gestionan varias cuentas falsas que son seres humanos que comentan y que esconden su identidad.

También existen organizaciones o empresas que se dedican a esto y brindan servicios para diferentes países del mundo en donde alguien puede comprar lo que se denomina una “granja de bot”.

Esta operación de compra puede hacerla un político o alguien que quiera posicionar un mensaje y básicamente a través de esta herramienta pueden lograr posicionarlo con mayor facilidad.

Señaló que el comportamiento para reconocer la cuenta falsa tal como lo muestra la ilustración es un elemento fundamental para que el usuario pueda identificar cuándo esta frente a una mentira.

Ciberespacio

— Control
A pesar de ser casi imposible tener control en el ciberespacio, China a través de su Ministerio de Seguridad Pública cerró hasta abril más de 21.000 cuentas en redes sociales por difundir información falsa según las agencias de noticias.

Jóvenes, redes sociales y elecciones
Proceso. El experto en ciberseguridad Juan Matos dijo que, de cara a estas elecciones, el segmento joven será el que tome la decisión de las riendas del país.

“El gran porcentaje de los votantes rondará entre 18 y 45 años, y quienes están en esa franja de edad son usuarios asiduos de Internet; los millennials y centennials serán quienes decidan las elecciones”, explicó.

Resaltó, además, que gran parte de los votantes que están en edades para ejercer su derecho al voto son usuarios de redes sociales y se informan a través de estas plataformas.

Añadió que de alguna manera lo que se coloca en estos medios tiene mucha relevancia de cara a los ciudadanos y, por esta razón, “lo que se posiciona en las redes sociales tendrá, sin duda, incidencia en las decisiones electorales”. Vaticinó que las redes sociales jugarán un papel medular en las proyecciones de los candidatos a los puestos electivos.