diciembre 8, 2022

LA VOZ NOTICIOSA

INICIADO EL 18 DE ABRIL DEL 2018

¿Está la economía de RD sólida o amenazada por una posible recesión? Cuatro economistas responden

Analistas consultados por Diario Libre contestan esta inquietud y explican sus razones

¿Está la economía de RD sólida o amenazada por una posible recesión? Cuatro economistas responden
Bandera de la República Dominicana sobre el fondo panorámico de Santo Domingo. 

Se considera que se produce una recesión cuando se registra un decrecimiento de la actividad económica durante un periodo de tiempo. Por lo regular se entiende que ocurre cuando la tasa de variación del producto interno bruto (PIB) es negativa durante dos trimestres consecutivos. 

Cuando hay una recesión se genera pérdida de empleos y dificultades para conseguir ascensos laborales o mejoras salariales. 

El presidente de la Reserva Federal (banco central de Estados Unidos), Jerome Powell, dijo la semana pasada que el objetivo de la institución es subir las tasas de política monetaria sin provocar una recesión

Pero una encuesta realizada el mes pasado por el medio británico Financial Times, en asociación con la Iniciativa sobre Mercados Globales de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, arrojó que casi el 70 % de 49 principales economistas académicos cree que la economía estadounidense entrará en recesión el próximo año. En específico, casi el 40 % proyecta que se declarará en el primer o segundo trimestre y un tercio que se retrasará hasta la segunda mitad de 2023.

Las proyecciones son que la economía dominicana crecerá 5 % en este 2022. Pero, en los actuales tiempos de alzas en los precios de la canasta familiar, subidas de la política monetaria por el Banco Central, retrasos en la cadena de suministros…, ¿está el país en riesgo de una recesiónDiario Libre lo preguntó a cuatro economistas, quienes expusieron su parecer.

Guillermo Caram, exgobernador del Banco Central

No temo recesión. La economía dominicana tiene una enorme capacidad de respuesta, incluso por encima de las malas políticas económicas de  gobiernos. 

En los 56 años consecutivos de vida democrática -que precisamente se reinició en las elecciones del primero de junio de 1966 en la que resultó electo Joaquín Balaguer-, la economía dominicana ha crecido, salvo contados años por coyunturas específicas como la sequía en 1967 hasta la crisis hipotecaria financiera del 2008. Siete presidentes hemos tenido y la economía ha seguido creciendo.

Lo que debemos temer es a la falta de producción nacional que se traduce en demanda importada, por la baja prioridad otorgada a actividades económicas productoras de bienes primarios para satisfacer necesidades fundamentales como la agricultura. Y a la inflación importada que esto acarrearía (…)

Se necesita una cruzada nacional para aumentar la producción. No basta desarrollar los proyectos específicos focalizados que las autoridades han anunciado para implementar la declaración presidencial de sembrar hasta los callejones (…)

Se necesita modificar la política de subsidios para subsidiar a productores en lugar de consumidores, mediante, por ejemplo, que el Estado asuma el incremento de la tasa de interés que se está produciendo como consecuencia de políticas monetarias para contener la inflación.

Las proyecciones son que la economía dominicana crecerá 5 % en este 2022. Pero, en los actuales tiempos de alzas en los precios de la canasta familiar, subidas de la política monetaria por el Banco Central, retrasos en la cadena de suministros…, ¿está el país en riesgo de una recesiónDiario Libre lo preguntó a cuatro economistas, quienes expusieron su parecer.

Guillermo Caram, exgobernador del Banco Central

No temo recesión. La economía dominicana tiene una enorme capacidad de respuesta, incluso por encima de las malas políticas económicas de  gobiernos. 

En los 56 años consecutivos de vida democrática -que precisamente se reinició en las elecciones del primero de junio de 1966 en la que resultó electo Joaquín Balaguer-, la economía dominicana ha crecido, salvo contados años por coyunturas específicas como la sequía en 1967 hasta la crisis hipotecaria financiera del 2008. Siete presidentes hemos tenido y la economía ha seguido creciendo.

Lo que debemos temer es a la falta de producción nacional que se traduce en demanda importada, por la baja prioridad otorgada a actividades económicas productoras de bienes primarios para satisfacer necesidades fundamentales como la agricultura. Y a la inflación importada que esto acarrearía (…)

Se necesita una cruzada nacional para aumentar la producción. No basta desarrollar los proyectos específicos focalizados que las autoridades han anunciado para implementar la declaración presidencial de sembrar hasta los callejones (…)

Se necesita modificar la política de subsidios para subsidiar a productores en lugar de consumidores, mediante, por ejemplo, que el Estado asuma el incremento de la tasa de interés que se está produciendo como consecuencia de políticas monetarias para contener la inflación.